26 de mayo de 2017

A las ocho en el Thyssen de Nieves Hidalgo

Sinopsis:
¿Se puede publicitar una novela de zombis como romántica?
Alex Vílchez, autor reconocido de novelas de suspense, lo ha hecho animado por su editora, bajo el seudónimo de Robert Cooper. Es cambiar de tercio o no escribir, porque se encuentra en un bajón creativo. Y para sorpresa de todos, la novela rompe el techo de ventas, posicionándose en el número uno de romántica.
A Lucía, administradora de la web más visitada del género, casi le da un soponcio cuando se entera y lee la novela de zombis. Sube una crítica que hace que el libro baje quince puestos en un solo día, declarándole la guerra. Y Vílchez está dispuesto a presentar batalla, utilizando mil artimañas para fastidiar a la mujer que intenta hundirlo.
Casualidades de la vida, se encuentran en una cita a ciegas.
Lucía y Alex se atraen de inmediato. Pero ¿qué puede pasar cuando ella se entere de que Alex no es otro que su odiado Robert Cooper? ¿Qué hará Vílchez al saber que Lucía es la administradora de la web que le ha fastidiado las ventas y le está dejando en ridículo?

Opinión personal:

Me sorprendí al conocer que Nieves Hidalgo publicaba novela contemporánea, autora a la que siempre relaciono con novela histórica. Quizás por eso me ha sorprendido este nuevo estilo. 
Creo que es una autora a tener en cuenta dentro del panorama nacional. Y después de leer esta novela puedo decir que la  disfruto más en dicho subgénero y, si me apuráis, cuando emplaza sus novelas en la península.  

Lo que más voy a destacar es que es una historia ligera sin mayores complicaciones que ha cumplido con la idea con la que la empecé: entretenimiento y desconexión. Cuenta con unos buenos secundarios que ayudan a crear un buen entorno para la pareja, pero queda lejos de otras de sus novelas que he saboreado mucho más.

El mayor aliciente para mí fue ese guiño al mundo editorial y de la blogosfera en el que muchas lectoras estamos inmersas, porque el protagonista Alex Vílchez es una conocido escritor de novela de suspense que, sumergido en un momento crítico, decide intentar superarlo aceptando la propuesta de su editora para que escriba una novela romántica pero, no una cualquiera, una de zombies. Toma ya! Y no solo a mí me parece una idea espeluznante sino también a la administradora de una web de romántica muy conocida, Lucía.

Alex es un hombre guapo y atractivo que, hasta ahora, ha llevado una vida tranquila y convencional, y justo cuando hay un cambio importante, las musas le abandonan. Con un estatus social por encima de la media, poco más sabemos de él, y ese pasado volverá  para enriquecer un poco la novela.

Lucía es una joven que llama la atención de Alex por su belleza, con un cuerpo de infarto del que no es consciente, su vida transcurre entre el trabajo justo para sobrevivir y la administración de la web que es lo que le reporta mayores satisfacciones. La conoceremos a través del grupo de amigos que adornan la novela con sus idas y venidas y sus charlas divertidas.
Son unos personajes muy campechanos y si dejamos de lado esas cualidades físicas que, además son las que marcan el ritmo de su romance, son fácilmente identificables y eso hace que resulten muy cercanos.

El mundo de la publicación es la parte que me ha parecido más interesante ya que toca temas siempre están en ebullición en el mundo de la romántica: ¿todo vale a la hora de escribir romántica? ¿la calidad de las publicaciones? ¿la publicación o no de opiniones negativas y su aceptación por parte del autor? Muchos temas que siempre dan que hablar y por los que, admito, siento un interés muy especial. Al mismo tiempo, también reconozco que esperaba que se tratara el tema con un poco más de profundidad ya que al final queda todo muy diluido. Es posible que eso hubiera restado el toque de humor que se respira durante la mayor parte de la publicación, el cual supongo que era el objetivo de Nieves Hidalgo, proporcionar diversión con comentarios chispeantes y secundarios con chispa.− pero era justo lo que me había llamado la atención para leer la novela.

Dejando de lado estos temas atractivos, la novela no ofrece mayores complicaciones. Nieves Hidalgo no ha buscado un argumento muy complejo y se centra en  la tópica trama: se conocen-se atraen y… amor-odio.
Mi mayor queja no es la falta de originalidad del argumento sino la rapidez del romance en sí. No es la primera vez que lo comento y, lamentablemente, no será la última. Estos amores-flechazos no son para mí. A mí lo que me gusta es disfrutar del romance, leerlo y saborearlo. Otros temas entre ellos, que mejor no comentar para no spoilear, quedan algo desaprovechados. 

No solo nos cuenta la historia de Alex y Lucía, hay otros personajes con casi la misma relevancia, que se mueven alrededor de la pareja, de los que a través de pequeñas escenas, nos metemos en su pequeño mundo paralelo y que le dan vida a la novela.

Pese a lo que mis comentarios puedan parecer, «A las ocho en el Thyssen» es una lectura que resulta entretenida, garantiza una lectura agradable, con momentos divertidos y eso, al fin y al cabo, es lo que buscamos en muchas ocasiones.
Al haber leído siempre en sus novelas un vocabulario diferente, este nuevo estilo − algunas de las frases o comentarios me han sorprendido − me ha pillado un poco descolocada. Pero es algo muy personal. Seguro que si fuera una lectora más de contemporánea, hubiera disfrutado mucho más de esta lectura. Personalmente, me quedo con otras de sus novelas.

Una novela ligera y sencilla, con conversaciones ocurrentes − la vecina cotilla se hace con el premio de honor − y personajes algo tópicos, que aporta momentos jocosos y consigue su propósito.


19 de mayo de 2017

Sombras del ocaso de Miranda Kellaway


Sinopsis:
Irlanda, 1893
Después de toda una vida lejos de la patria de sus antepasados, Benjamín Young regresa con la única intención de dar caza a una mujer por la cual, cinco años atrás, estuvo a punto de ser ejecutado por un crimen que no cometió. Natalie Lefévre, una prófuga exiliada de su país natal, será su objetivo, aunque no contará con que su reencuentro despertará pasiones dormidas y nefastos recuerdos que la conducirán a conocer a su propio corazón y a verse envuelto en la magia y los conflictos políticos de una isla que lucha ardorosamente contra el Reino Unido por su independencia.
Además, ambos deberán enfrentarse a un férreo enemigo de Natalie cuyo rencor, engendrado por la sombra de un antiguo secreto, les enseñará que las apariencias solo son la punta de un iceberg sumergido en un mar de engaños. La verdad es algo que, en ocasiones, no puede reconstruirse más que con las diferentes versiones que existen de una misma historia.

Opinión personal

La historia de estos dos protagonistas arranca en la novela «Veneno en tu piel». No os preocupéis si no lo habéis leído, pese a que es en esa novela donde se teje su pasado, la autora va desvelando poco a poco su historia en común y el porqué de esa sed de venganza de Benjamín.
No sé si por lo que cuenta la sinopsis o por dicha historia en sí, me había hecho una idea totalmente diferente a lo que iba a encontrar en esta novela. Es cierto que nos cuenta una historia de venganza, o más de una, pero creía que la relación entre Ben y Natalie, con tanto rencor entre sí, iba a ser muy distinta. Lo cual no quiere decir que no haya disfrutado de esta lectura, pero sí que me ha pillado un poco descolocada porque iba preparada para otra historia.
No creo que estemos ante una estructura de una novela romántica usual, eso no es una queja, ya que pese a que el romance de la pareja principal quede muy diluido en la historia, creo que son otros los detalles que han hecho que han hecho de «Sombras del ocaso» una lectura muy entretenida.

Son tantos los personajes que tienen protagonismo, que Ben y Natalia pierden su papel principal. Ellos forman el eje que une varias historias diferentes, unas más desarrolladas que otras pero todas con un pequeño romance, creo que yo le he tomado especial cariño a un personaje femenino que demuestra la valentía  y fortaleza suficientes para resurgir y superar un pasado tan duro y terrible como el suyo. Y hasta aquí voy a contar.


Miranda Kellaway no se centra en su historia de amor, retrata el día a día de una pequeña comunidad de amigos en un pueblo de Irlanda con pequeñas historias que se entremezclan de una forma natural manteniendo al lector interesando por cada uno de los personajes. Se tocan muchos temas: la venganza cobra el mayor protagonismo, el desamor, el amor filial, la lealtad, la amistad, la diferencia de las clases, los problemas del pueblo irlandés, la diferencia de clases, las falsas apariencias,  y, casi siempre de trasfondo,  la humildad y pobreza en la que muchos han de vivir o han vivido y cómo han afrontado su situación.

Creo que es una historia donde las mujeres tienen un papel muy relevante. No tan solo tenemos a Natalie, quien, dejando de lado el gran daño que ocasionó a Ben por despecho, tuvo que huir de su país por defenderse y, siendo de buena familia, ha sabido lograrse con su propio trabajo un sustento del que poder ser independiente.
Diane, con ese arrojo y esas formas que me han arrancado más de una sonrisa, pero que esconden un pasado duro que ha sabido sortear. Pura fuerza.
Sinéad, otra mujer que ha sufrido el poder masculino, pero que al final encuentra la fuerza para buscar su destino.
Sélène y Delphine, dos formas de superar una pérdida. Tampoco quiero empezar a desvelar toda la novela. Creo que todas se muestran como mujeres que han tenido que superar un pasado, alguno más duro que otro, y cada una lo ha hecho de forma distinta.

Es una novela bien ambientada, no es algo que me haya sorprendido, porque Miranda es una autora que se documenta de forma cuidada. Su estilo me gusta, aunque también he de admitir que me ha sabido raro encontrarme cierto vocabulario en un estrato social semejante, en el que esperas una forma de hablar diferente. Pero una vez que lo asimilas, se agradece. Me gusta su forma de escribir.

Si le pongo algún pero a la novela es que creo que todas las puertas se cierran de forma demasiado correcta. La autora ha querido dejar todos los frentes bien sellados y, en mi opinión, no creo que todos fueran necesarios. Me esperaba más de esas venganzas que se fraguan durante tanto tiempo y, en eso, la autora ha sabido engañarme, no sé si me ha dejado satisfecha o no, todavía es algo a lo que le estoy dando vueltas.
Quizás esperaba más maldad en el malo de la historia, más venganza, más peleas, pero en su conjunto, tiene su lógica la forma en la que la autora ha decidido resolver los problemas.

«Sombras del ocaso» primer libro regalo de mi queridisima Marilí, (mil y mil gracias) me ha resultado una lectura muy agradable, en la que se recrea con bastante tino la vida humilde de uno pequeño grupo de gente, en la Irlanda de la costa. Creo que ese es justo su punto fuerte y no el romance. Siempre se agradece huir de los entornos más usuales de la romántica y más cuando se hace de la mano de una autora que se nota que cuida con cariño la ambientación. Con personajes muy entrañables a los que en seguida coges cariño, demasiados para nombrarlos, pero quiero destacar a Roger, a Gareth y, sin dudarlo, a Ryan.


Datos de interés: Ficha de la novela: - Ficha de la autora - Blog de la autora

Pepa 

12 de mayo de 2017

Cartas a un amor perdido de Iona Grey


Sinopsis:
Él prometió amarla para siempre.Pero para siempre está llegando a su fin. 1943, entre las ruinas de un Londres bombardeado, el piloto americano Dan Rosinski encuentra a Stella Thorne. Es el comienzo de un romance imposible pero imparable. Stella está casada y las probabilidades de que Dan salga vivo de todas sus misiones son de una entre cinco. Su correspondencia les ayuda a aferrarse a lo único en lo que pueden confiar: su amor. Setenta años después, Dan hace un último intento de encontrar a la mujer a la que nunca ha olvidado y envía una carta al hogar en el que compartieron una fugaz felicidad. Quien la recibe es Jess, una joven que llegó a Londres con sueños de triunfo y, abrumada por los problemas, ha encontrado en la casa abandonada un refugio en el que recuperarse. Las palabras de Dan la arrastran a un secreto que ha durado más de medio siglo y a la búsqueda de la misteriosa Stella. ¿Será el descubrimiento de un antiguo amor perdido el inicio de uno nuevo?

Opinión personal

Me resulta complicado comentar esta novela. Vaya por delante que «Cartas a un amor perdido» ha sido galardonada con dos premios, el primero a la mejor Novela Histórica y, el segundo, el Premio a la Novela Romántica del Año de la Asociación de Novelistas de Romántica del Reino Unido.

El título deja poco a la imaginación. Estamos ante una novela a la que el lector entre de lleno sabiendo que será una historia triste. No soy muy dada a este tipo de novelas, que a mi parecer, más que románticas estaría dentro del subgénero sentimental. Es algo muy personal y poco puedo decir en su contra, más que aquí mandan los gustos personales de cada uno.

Es una novela que ha tenido mucha acogida y me animé por ello a leerla. No voy a decir ni que no me ha gustado ni que me arrepienta, pero sí que no es el tipo de novelas que me gusta leer. Más por esa sensación agridulce que te queda al final de la lectura. Pese a que nada pilla de nuevo, pese a ese título que avisa, pese a ese comienzo que advierte. Como lectora de novela romántica gusto de otro tipo de finales.

Si eso os resulta indiferente y queréis leer una buena novela, creo que esta lo es, pese a ciertos peros y ciertos detalles que considero que se quedan en el aire o que no me han terminado de convencer.

Cuatro son los personajes importantes, Jess y Will que serán los protagonista del romance contemporáneo y Stella y Dan cuya historia es la que tiene mayor peso.
Su historia es conmovedora, llena de dificultades dentro de un entorno que me ha parecido particularmente cuidado. Creo que aquí es donde se notan las horas que la autora, pese a ser su primera novela, ha dedicado a la documentación. En esos detalles que no se advierten, te adentras sin apenas darte cuenta en el Londres de la segunda guerra mundial, en una pequeña comunidad a través de la cual la autora retrata el tema de los racionamientos, los toques de queda, la hipocresía, la gran diferencia entre una juventud alegre que vivía el día a día, con esos soldados aliados que vinieron a defender un territorio que no era suyo, con el círculo social cerrado en torno a una pequeña iglesia de barrio al que pertenece la heroína.

Stella es una joven que se ha criado en un orfanato,  al encontrar su pequeño hueco en una pequeña vicaría, casarse con el vicario parece el siguiente paso lógico, una vida en un mundo pequeño y su extrema inocencia no le advierten de lo desacertado de esta decisión. Una mujer dulce, bondadosa y tierna que será objeto del infortunio.

Dan es el héroe por excelencia. De buena familia, pese a que es un dato que tiene poca importancia en la historia, sí que se ve reflejado en la elegancia que envuelve a muchos de sus actos. Disfrutas de cada palabra, de cada gesto desinteresado y de esas cartas, que para mí son lo que realmente vale la pena de la novela. La autora consigue dar un reflejo fiel de su historia, casi a través de su único punto de vista, con sus miedos, ese amor que le ayuda a sostenerse en una situación de la que apenas consigues hacerte una pequeñísima idea de lo que los soldados pueden sentir en esos momentos de retiro.

Ambos protagonizan una historia tan dulce y bonita como triste. Leer su romance es lo que me ha mantenido pendiente de la novela y, aquí hago un alto para asumir que, cuando esa parte de la novela ha terminado, he seguido leyendo por inercia.

El romance contemporáneo queda muy indefinido y forzado. Tanto Jess como Will muy desdibujados y me ha quedado la sensación de que ha sido una historia añadida para cambiar en pequeña medida el tono agridulce de la lectura. Conmigo no lo ha conseguido, no le veo el motivo para ese pasado del que huye Jess si luego no se va a hacer hincapié en el tema; ni tampoco de esos problemas que comenta Will, si no tendrán mayor relevancia.
Es una historia que me ha quedado algo aguada, y a la que no le he terminado de ver el sentido.

Volviendo al romance histórico, no es la primera vez que comento que con los largos periodos de tiempo tengo muchos problemas, aquí se habla de periodos de setenta años o de veinte como si para los que los viven, el tiempo se hubiera parado y es algo que me resulta, como lectora, muy complejo de asimilar. Por eso, con ciertos temas no me ha terminado de convencer. Ciertos personajes que desaparecen de la historia, y sobre todo un giro en el carácter y los logros del personaje femenino que me han sorprendido por un cambio de personalidad tan brusco.


Como he comentado al principio. Creo que es una buena novela, escrita de forma cuidada con un buen ritmo, combinando momentos de felicidad en medio de una época dura con momentos también tristes. Una historia de superación, de supervivencia. El problema ha sido su contenido, a nivel totalmente particular, ya que intento huir de estas historias  que me dejan al final tristeza.

Datos de interés: Ficha del libro - Ficha de la autora - Facebook 

Pepa 

5 de mayo de 2017

El puerto de la luz de Jane Kelder





Sinopsis:

Natalia tenía que decidir entre dos hombres y el agradecimiento o el amor. El Puerto de la Luz es un viaje en el que se mezclan la huida y la búsqueda. ¿Cuántos nombres necesita una persona para saber quién es y desenterrar su origen? ¿Qué motivos llevan a esa persona a hacerse pasar por alguien que no es? Nathalie Battle, Nathalie Lindstrom y Louise Fairley son la misma mujer en busca de respuestas: quién es, quién cree ella ser, quién piensan los demás que es. El camino en busca de su identidad la llevará a Gran Canaria, donde Natalia también encontrará el amor y la libertad de ser ella misma.

Opinión personal

Jane Kelder pertenece a ese grupo de autoras históricas, que me gustan tanto, que cuidan especialmente su ambientación, no tan solo a nivel de vocabulario, datos y descripciones, sino haciendo que el comportamiento de los personajes sea bastante adecuado con la época en la que transcurre la historia y, dando un paso más allá, aprovechando para hacer una pequeña crítica social, con «El puerto de la luz» ha obtenido el V premio digital Harper Collins Ibérica.

Es una autora que no hace del romance el motor que conduce sus tramas, sin embargo, en este título he tenido la sensación de que ha cobrado una mayor relevancia y están más presentes los sentimientos de los protagonistas, o quizás, al ir más preparada a lo que me iba a encontrar, disfruto de otras facetas del argumento.

La historia arranca en Londres, en una época de grandes cambios, justo en la entrada del nuevo siglo veinte, con la noticia de la muerte del progenitor de Nathalie, que desencadenará, no tan solo el dolor propio de la gran pérdida, sino la ruptura de su situación acomodada dentro de una sociedad en el momento en que su, hasta entonces abuela, la desahucia justo al enterarse de que no es su verdadera nieta.

Las pocas opciones de la mujer en aquellos tiempos adquieren de nuevo relevancia: las que no eran ricas herederas o contaban con una pequeña independencia económica solo podían trabajar o casarse. Pero trabajar no resultaba tan sencillo y, más en un mundo laboral en el que los nuevos inventos como las máquinas de coser o el teléfono, imperaban y condicionaban los requisitos que en aquel entonces empezaban a ser indispensables. Lo cierto es que una mujer de cierta condición social, a la que poco se la había preparado más que para casarse, veía sus opciones muy mermadas.

Nathalie me ha gustado mucho. Me ha parecido un personaje muy real del que me gustaría destacar la gran evolución que hace a lo largo de la novela. En las primeras páginas, se muestra como una joven muy perdida quien, acostumbrada a una vida cómoda, se ve totalmente desbordada por su nueva situación y lo único que puede hacer es dejarse llevar; al terminar, Natalia aparece como una joven que ha sabido tomar sus propias decisiones. No sin ello demostrar una gran valentía en los momentos en los que la requiere, muchas ocasiones provocadas por situaciones límite en los que se ve obligada a rendirse o a avanzar.
En una mujer dulce, culta y refinada que lamentablemente tomará algunas malas decisiones marcadas por su necesidad de resolver la identidad de su progenitor que terminarán pasándole factura. Quizás esa faceta tan humana es lo que hace que su personaje más real.


Dos investigaciones son importantes: la primera, la necesidad de ella de saber quién es y resolver el misterio de su progenitor, quizás por importancia, el tema central de la novela e incógnita que envuelve también al lector; la segunda: la inquietud del hijo de su prometido por conocer quien es ella en realidad. 

Secundaria de la que quiero hacer especial mención, la señorita Snodgrass, mujer admirable por sus nuevas ideas, independiente, irónica y sagaz, cuyos comentarios me han encantado; con unas circunstancias totalmente opuestas, será su fiel amiga y con la que iniciará las pesquisas sobre su pasado.
Otras mujeres cobran importancia en la historia para enfatizar, tal como le gusta a la autora, el entorno en el que se mueve, pero ninguna como esta mujer autosuficiente y liberada. 

Dos hombres se cruzan en su vida. El primero llega para solucionarle los problemas, el segundo, consigue que se replantee muchas de sus decisiones y hará que tome la determinación de alejarse de su zona de confort.
Estamos ante dos individuos totalmente opuestos, ya no solo la edad marca una gran diferencia, sino también sus ideas. El primero, el señor Nordholme, un hombre de cierta edad, muy conservador, snob y quien consiguió su sueño gracias a un primer matrimonio de conveniencia. -otra vez retoma la importancia del matrimonio en la historia-.
El segundo, Dan, joven emprendedor, trabajador, y responsable, ejemplo de los nuevos aires que llegan con el nuevo siglo. De ideas avanzadas y que intenta alejarse del encorsetado mundo británico que se ha afianzado en la isla.
Dan conquista, sobre todo, por esa lucha interna que no puede evitar. Sus miedos, sus celos, su rebeldía y, al mismo tiempo, su impotencia.
Y esa diferencia entre ellos, marcará también la diferencia entre la relación que ella entablará con cada uno de ellos.

La relación con el primero, más seria, fría y educada. La relación con Dan, todo lo contrario. 
Quizás, al principio unos fuertes sentimientos, sobre todo por parte de él, me han parecido demasiado precipitados. Luego empieza a desarrollarse de forma más lineal, aunque me ha gustado mucho más, en ese sentido, la evolución de Natalia.
No será un trato fácil y estará marcado por el continuo rechazo de Dan a lo que no quiere sentir. 

Como ya he comentado, uno de los puntos con los que la autora sabe ganarme, es ese cuidado detalle con el que emplaza la historia. En esta ocasión, huye de la pequeña campiña inglesa para transportarnos a Las Palmas, marcando de forma sutil pero contundente, las diferentes costumbres que cohabitan en la isla. Por un lado la estricta sociedad inglesa, atraída por el clima y el sosiego, reticente a abandonar sus propias costumbres y caracterizada por ese estiramiento e hipocresía; frente al pueblo llano y autóctono, más sencillo, más alegre, más acogedor.

«El puerto de la luz» ha sido una lectura que he disfrutado. El romance va de la mano con el día a día de la pequeña comunidad que se ve retratada en la historia. Podría decirse que es una novela llena de contrastes a los que se da forma mediante diferentes personajes: lo nuevo frente a lo viejo, lo moderno frente a lo tradicional, lo acogedor frente a lo frío, lo británico frente a lo isleño. La minuciosidad con la que nos describe los diferentes paisajes resulta un aliciente más para leer la novela, transportándonos a esos parajes, con una ambientación muy cuidada y un estilo elegante.

Ficha de la novela - Blog de la autora - facebook

Pepa 

23 de abril de 2017

Dos fechas unidas por un sorteo

Sabéis, a toda las que nos seguís, que tengo un montón de cosas detrás de mí…pero no podía dejar pasar la oportunidad de este día tan especial, desde este rinconcito también, y aunque tarde Felicitar a todas las que amamos los libros, y especialmente a mi compañera, en este día celebra su cumpleaños 

¡¡¡¡¡¡Felicidades Pepa!!!!

Llegó el Aniversario y pasó de largo, Navidad tanto de lo mismo…ninguna celebración en especial le dedicamos al blog, y a todos los que lo “siguen” y “comentan” merecían algo más ….pero llegó esta fecha para todas las que amamos los libros, las que los escriben, a las que nos hacen vivir esas historias, ¡¡gracias!!!!...........y no se me podía escapar esta ocasión tan especial. Un sorteo por el Día del Libro, sí, como muchos que hay por la blogosfera, pero que uní en otra fecha muy especial, el 30 de Mayo Día de Canarias

Dos fechas unidas por un sorteo.

Premio
-Un libro a elegir que no supere los 18€ o cheque Amazon con ese importe

Las bases:

-Empieza hoy, día 23 de Abril y termina el 30 de Mayo, ambos inclusive. Días después pondré la lista y el 2 de Junio se sabría el resultado.

- Nacional, o tener dirección en España, o internacional si eligen el cheque

- Si sois nuevas seguidoras, publicar en lo que dure el sorteo tres comentarios en cualquier entrada.

-El requisito más importante: contestar de la forma más divertida y elaborada, estas dos preguntas:

¿Qué le pides a un libro? ¿Conocéis Canarias?

-Habrá tres ganadoras, sí, se extrañaran al ver sólo un premio, pero es que habrán dos ganadoras más que se llevaran una sorpresa cada una.

-La primera, que se llevará el libro, se elegirá por los últimos números de la ONCE.

-Las dos ganadoras restantes serán elegidas por dos autoras (que le pediré el favor) y ellas elegirán entre todos los comentarios a las dos otras vencedoras.

Si le dais a difundir en las distintas redes sociales, o si se llevan este banner tan lindo que me hizo Ana, administradora de AeternamDea, se los agradecería, pero no por ellos recibirían ningún punto de más.

Qué les parece, les gusta? Participan??


A jugarrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!